Monólogos maternos

Mi reina madre nunca calla, aunque no emita sonidos ella sigue con su monólogo interior que puede dejar de ser mudo y recomenzar en cualquier punto que ella estime oportuno, esto en persona resulta chocante pero a distancia con el teléfono como canal en el proceso comunicativo puede llegar a ser surrealista.

Situación, Madrid año 2000, llamada materna, 20:45 hora Zulú, descuelgo, ni hola buenas noches ni hostias en vinagre, mi santa madre al aparato:

“Oye Rosa Mari, tú en Madrid no serás puta, ¿no?…” Seguir leyendo “Monólogos maternos”